2 abr. 2019

Feliz tras el parto

 
La depresión post-parto afecta a una de cada 7 mujeres, durante el periodo perinatal. 

En la China Tradicional, las mujeres, después de dar a luz, se quedan en sus casas descansando, bajo el cuidado de su familia. Reciben sopas nutritivas a base de huesos, pollo y hierbas, que les permiten recuperar la energía y la sangre perdida durante el parto. Según la Medicina Tradicional China, la falta de sangre y de energía puede conducir a la depresión. En el mundo occidental, a la mujer no se le permite una baja suficiente para recuperarse después del parto, y al cabo de pocas semanas debe reincorporarse a su trabajo. Así pues, se suma a la falta de cuidados y recuperación nutricional adecuada, el estrés social de integrarse de nuevo en la rueda social y laboral. ¿Qué efecto tienen los nutrientes y en concreto los minerales, en la depresión? Hay muchos datos al respecto. En un reciente estudio de un equipo japonés en personas ancianas, la falta de minerales se relaciona en mujeres con la depresión (Thi Thu Nguyen, 2019). También se ha visto que la deficiencia de vitamina D, que puede acontecer por falta de exposición al sol e ingesta inadecuada, está relacionada con la depresión postparto. En un estudio realizado por equipos de Iran y EEUU, en mujeres en Irán, se encontró que las mujeres cuyos niveles de vitamina D en sangre eran inferiores a 20 ng/ml, eran tres veces más propensas a padecer depresión postparto (Abedi, 2018). Estudios realizados en EEUU han encontrado, durante el periodo perinatal, una correlación inversa entre los niveles de vitamina D y los síntomas depresivos (Lamb, 2018).

El otro día leía, con preocupación, un artículo sobre el lanzamiento de un nuevo fármaco, en EEUU, para tratar la depresión post-parto. Después de medicalizar procesos naturales como el ciclo menstrual y la menopausia, el parto, quedaba un nicho de mercado sin explorar: ¡la mujer que acaba de dar a luz! La molécula se llama alopregnanolona o brexanolona (marca registrada Zulresso). El fármaco se administra mediante goteo intravenoso, y en entorno hospitalario (durante 60 horas), ya que uno de sus posibles efectos secundarios (aparte de sequedad bucal, somnolencia, dolores de cabeza y mareos) es la pérdida súbita de conciencia. El tratamiento cuesta unos 17-30 mil euros, coste al que hay que añadir el ingreso y cuidados hospitalarios.

¿Para qué un fármaco?. La hormona natural progesterona eleva los niveles de alopregnanolona natural en el cuerpo. La progesterona, bien conocida por ginecólogos y pacientes, lleva mucho tiempo comercializada y, en caso de carencia, se puede administrar fácilmente y de forma prácticamente incocua por vía oral, vaginal o transdérmica (absorción a traves de la piel). 

¿Cómo actúa? La alopregnanolona actúa activando el receptor GABA-A, que es el receptor principal del  neurotransmisor inhibidor GABA. Para que se entienda mejor, el GABA es la “llave” y el GABA-A es la “cerradura”. El receptor GABA-A es de suma importancia ya que tiene un efecto relajante o sedante.

Pero ¿podemos lograr este efecto de otro modo?. Sí, la naturaleza modula los receptores de GABA-A, en concreto, plantas con efecto relajante como la valeriana (Benke, 2009; Trauner, 2008). La pasiflora también activa la vía de GABA (Gazola, 2018). Además, se ha demostrado que el magnesio puede potenciar los receptores GABA-A (Möykkynen, 2001) y que el magnesio es una antidepresivo inocuo y eficaz (Tarleton, 2017). Pero no solo podemos abrir la “cerradura” (actuar en el receptor GABA-A), sino intentar disponer de más “llaves” (más GABA), para que pueda actuar en este receptor.

¿Cómo podemos regular los niveles de GABA?: En nuestro cuerpo, el GABA se fabrica, entre otras cosas, gracias a la vitamina B6 que actúa de cofactor. A partir del glutamato  (principal neurotransmisor excitador) y gracias a la vitamina B6, se fabrica GABA (principal neurotransmisor inhibidor).

La exposición a tóxicos resulta muy perjudicial. Investigación realizada por varios laboratorios han relacionado la exposición a bisfenol A (una sustancia presente en muchos plásticos y recubrimiento interno de latas de conserva), con los desarreglos en el GABA (Fukushima, 2018; Franssen, 2016). Equipos de investigación han descubierto una correlación entre la exposición a bisfenol A y la depresión (Hasegawa, 2013; Fan, 2018). 

Tenemos la suerte de poseer herramientas a nuestro alcance, para poder, no sólo combatir la depresión post-parto, sino recuperar la vitalidad, después de este mágico proceso del parto. La solución es vivir en sincronía con los tiempos de nuestro cuerpo, escucharnos, recibir cuidados y cariño, y utilizar los recursos de la madre Tierra.


1)    Nutrición y cuidados a la mujer en el periodo perinatal.

2)    Uso de plantas medicinales (valeriana, pasiflora).

3)    Asegurar unos niveles adecuados de vitaminas B, magnesio y vitamina D.

4)    Evitar la exposición a bisfenol A.

5)    Si fuera necesario, administración de progesterona.

El sentido común nos habla. ¡Escuchémoslo!.



Bibliografía



Abedi P, Bovayri M, Fakhri A, Jahanfar S. (2018) “The Relationship Between Vitamin D and Postpartum Depression in Reproductive-Aged Iranian Women.” J Med Life. 11(4):286-292. doi: 10.25122/jml-2018-0038.



Aghajafari F, Letourneau N, Mahinpey N, Cosic N, Giesbrecht G. (2018) “Vitamin D Deficiency and Antenatal and Postpartum Depression: A Systematic Review.” Nutrients. 12;10(4). doi: 10.3390/nu10040478.



Benke D, Barberis A, Kopp S, Altmann KH, Schubiger M, Vogt KE, Rudolph U, Möhler H. (2009) “GABA A receptors as in vivo substrate for the anxiolytic action of valerenic acid, a major constituent of valerian root extracts.” Neuropharmacology. 56(1):174-81. doi: 10.1016/j.neuropharm.2008.06.013.



Fan Y, Tian C, Liu Q, Zhen X, Zhang H, Zhou L, Li T, Zhang Y, Ding S, He D, Jin X, Liu J, Zhang B, Wu N, Manyande A, Zhu M. (2018) “Preconception paternal bisphenol A exposure induces sex-specific anxiety and depression behaviors in adult rats.” PLoS One. 13(2):e0192434. doi: 10.1371/journal.pone.0192434.



Franssen D, Gérard A, Hennuy B, Donneau AF, Bourguignon JP, Parent AS. (2016) “Delayed Neuroendocrine Sexual Maturation in Female Rats After a Very Low Dose of Bisphenol A Through Altered GABAergic Neurotransmission and Opposing Effects of a High Dose.” Endocrinology. 157(5):1740-50. doi: 10.1210/en.2015-1937.



Fukushima N, Nagao T. (2018) “Exposure to bisphenol A affects GABAergic neuron differentiation in neurosphere cultures.” Neuroreport. 13;29(9):712-717. doi: 10.1097/WNR.0000000000001021.



Gazola AC, Costa GM, Zucolotto SM, Castellanos L, Ramos FA, de Lima TCM, Schenkel EP. (2018) “The sedative activity of flavonoids from Passiflora quadrangularis is mediated through the GABAergic pathway.” Biomed Pharmacother. 100:388-393. doi: 10.1016/j.biopha.2018.02.002.



Hasegawa Y, Ogiue-Ikeda M, Tanabe N, Kimoto T, Hojo Y, Yamazaki T, Kawato S. (2013) “Bisphenol A significantly modulates long-term depression in the hippocampus as observed by multi-electrode system.” Neuro Endocrinol Lett. 2013;34(2):129-34.



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Möykkynen T1, Uusi-Oukari M, Heikkilä J, Lovinger DM, Lüddens H, Korpi ER. (2001) “Magnesium potentiation of the function of native and recombinant GABA(A) receptors.” Neuroreport. 20;12(10):2175-9.



Thi Thu Nguyen T, Miyagi S, Tsujiguchi H, Kambayashi Y, Hara A, Nakamura H, Suzuki K, Yamada Y, Shimizu Y, Nakamura H. (2019) “Association between Lower Intake of Minerals and Depressive Symptoms among Elderly Japanese Women but Not Men: Findings from Shika Study.” Nutrients. 11(2). doi: 10.3390/nu11020389.



Tarleton EK, Littenberg B, MacLean CD, Kennedy AG, Daley C. (2017) “Role of magnesium supplementation in the treatment of depression: A randomized clinical trial.” PLoS One. 12(6):e0180067. doi: 10.1371/journal.pone.0180067.



Trauner G, Khom S, Baburin I, Benedek B, Hering S, Kopp B. (2008) “Modulation of GABAA receptors by valerian extracts is related to the content of valerenic acid.”

Planta Med. 74(1):19-24.
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